martes, 22 de julio de 2014

Tejer es una terapia ocupacional y un estado de autoreconocimiento interior.




Aunque tradicionalmente tejer se ha asociado a las señoras mayores de edad, esta práctica es cada vez más común entre mujeres jóvenes, e incluso hombres, que buscan alguna actividad manual para desconectarse, relajarse y fortalecer los lazos sociales. Le contamos de que se trata la lana-terapia.

Los tiempos han cambiado y la mujer moderna, al prepararse para convertirse en una profesional o al trabajar fuera de casa, ya no cuenta con todo el tiempo que necesitaría para aprender a coser, tejer o bordar. Estas labores manuales, que antes formaban parte de la educación que recibía toda mujer, han quedado totalmente relegadas con el ritmo de vida actual. Sin embargo, desde hace algunos años, de la mano de la lana-terapia, el tejido se ha impuesto como una alternativa natural para eliminar el estrés y combatir la depresión.

PERO, ¿QUÉ ES LA LANA-TERAPIA?
Como su nombre lo indica consiste en utilizar el tejido como terapia para personas que sufren algún tipo de desorden emocional. La lana-terapia ha demostrado excelentes resultados para reducir los niveles de tensión y estrés, ya que colabora con la recuperación mental y física después de una jornada laboral.

Además, el proceso de tejido promueve la tranquilidad y el buen humor. Ambos estados de animo son fundamentales para lograr un descanso satisfactorio y renovar nuestro cuerpo y nuestra mente para las actividades del día siguiente.

La claridad que aporta a los pensamientos y sentimientos es otro de los beneficios terapéuticos de la lana-terapia. El proceso del tejido, justamente, logra acomodar puntos en una hilera de mayor resolución. Lo mismo sucede en la cabeza de la persona que teje: sus ideas se vuelven más claras gracias al relax y la tranquilidad que aporta una labor manual como esta.

Por otra parte, la repetición automática de los movimientos  ayuda a la persona a  concentrarse, relajarse y disfrutar mas plenamente de la vida. Además, hacer algo con nuestras propias manos siempre genera satisfacción y realización personal.

BENEFICIOS PSICOLÓGICOS
Realizar cualquier tipo de actividad manual repercute positivamente en el plano psicológico, ya que estimula la imaginación y la creatividad. En el caso particular de la lana-terapia, sentir a través de las manos la suavidad y la textura de la lana es una sensación muy grata que influye directamente en la mente. Incluso, puede ayudar a superar crisis personales y a reconciliarse con uno mismo. Este aspecto puede ser muy beneficioso para encontrar la paz interior y armonizar todo el ser.

De esta manera, mediante estos labores se pueden superar problemas cotidianos y liberarse del estrés diario. Además, la satisfacción y el optimismo que derivan del trabajo personal involucrado en un proceso de creación, de hacer las cosas por uno mismo, son inmensos.







TEJER Y HACER AMIGOS
Pero el arte de tejer, no sólo se afianza como terapia. Muchas personas lo consideran como un pasatiempo o una diversión. Incluso en muchos países las agujas y los hilos son sólo una excusa para reunirse y compartir experiencias y tiempo libre. De hecho, existen grupos estables de personas, no sólo mujeres, que se reúnen con la intensión de reconstruir lazos sociales a través del tejido y la conversación amena.

Si esta experiencia de tejer en grupo se traslada al plano social, ese entrelazamiento de puntos puede verse como una fortaleza, una unión que se convierte en una trama irrompible que puede proteger, sostener y contener. Este es justamente el sentido del tejido en grupo: que cada persona de vida a su propia creación y, mientras crea establece lazos sociales sólidos e integradores con sus compañeros. Por estos motivos, el tejido es una manera sencilla y saludable de sentirse parte de algo que uno mismo construye y fortalecer así el sentido de pertenencia.

En estos grupos, además, se fomenta a las personas a desarrollar su creatividad y a realizar algo con sus propias manos.

BENEFICIOS DE LA LANA-TERAPIA

Ayuda a eliminar el estrés y a combatir la depresión.
Despierta nuestra parte más creativa.
Aporta claridad a los pensamientos.
Nos conecta con nuestros sentimientos y pensamientos más profundos.
Fortalece los lazos sociales.
Favorece la comunicación con los otros.
Armoniza todo el ser.
Da satisfacción y mejora la autoestima.
Elimina prejuicios y bloqueos emocionales.
Ayuda a superar problemas de motricidad.